Sobre Aquisito no más…

Este cuaderno surge con el fin de transmitir las vivencias que van surgiendo día a día, con nuestros viajes, comidas, estancias, experiencias, para darlas a conocer a quien quiera leer. Unas veces serán buenas y otras veces, no tanto. De cuando en cuando y amerite hablaremos de temas profesionales y relacionados con nuestro trabajo. Espero que lo que escribamos aquí sirva a alguien y para algo.

El nombre de «Aquisito no más» es una expresión muy usada en los Andes y sobre todo en Ecuador, donde el concepto espacio-tiempo es completamente diferente a lo que entendemos los europeos, a los que nos gusta tener todo medido y controlado en cuanto al tiempo y el espacio y se nos hace (al principio) difícil entender que hay otras realidades en el mundo en cuanto al tiempo (por ejemplo el ahorita de los mexicanos) y el espacio, como el aquisito de los ecuatorianos.

La primera vez que me topé de frente con el «aquisito» fue al poco de llegar al país, en septiembre de 2019 aparecieron en el recinto los Ceibos de Santa Elena (Ecuador), unos monolitos antropomorfos recuperados por unos comuneros. Fuimos desplazados desde Cuenca por el Ministro de Cultura y Patrimonio de aquel entonces, Paco Velasco, para delimitar y reconocer el sitio. Tras una salida de madrugada y horas andando por el cauce de ríos secos y zonas de matorral bajo, se me ocurrió preguntarle a uno de los comuneros que servían de guía si quedaba mucho trayecto hasta el sitio, a lo que el señor me respondió «está aquisito no más, detrás de aquella lomita». A mí entender, la lomita que teníamos delante supondría unos 20 minutos más de caminata, al entender del señor que nos llevaba supuso dos horas más de caminata a pleno sol. Ahí entendí que el aquisito no más era un lugar indeterminado entre media hora y varias caminando y que el concepto de espacio era completamente diferente en esta región.

Ahora, cuando en el campo me dicen «aquisito no más», ya me hago a la idea que me espera una buena caminata. Algo así como cuando los madrileños decimos «está aquí al lado» lo que casi siempre supone entre una y dos horas caminando por la ciudad.

En el recinto Los Ceibos de Santa Elena, con el monolito antropomorfo recuperado. Septiembre de 2013 junto al ministro Paco Velasco.

Publicado por Pedro Carretero

Doctor en Historia Antigua - Arqueólogo

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